La marca y la plataforma modular que le permiten a cualquier empresa lanzar su app de crypto, banking o fan engagement sin construir todo desde cero.
Construir un producto blockchain desde cero es lento y caro: cada empresa que quiere lanzar su propia app de crypto, banking o fan engagement termina reinventando las mismas piezas —wallet, pagos, autenticación— antes de poder mostrar algo al mercado. LatamXO necesitaba una marca y un producto que comunicaran justamente lo contrario a esa fricción: que es posible salir rápido al mercado sin resignar un producto propio y confiable.
Antes de diseñar cualquier pantalla participé de las conversaciones sobre qué debía ofrecer la plataforma como producto: qué verticales tenían más sentido para arrancar —wallet, crypto chat, tickets NFC, tokenización de activos—, en qué orden construirlas, y qué tenían que tener en común para que un cliente pudiera combinarlas sin que se sintieran productos distintos pegados con cinta. Esa definición de producto es la que después bajé al catálogo modular y al sistema de diseño que unifica todas las piezas.
Definí la identidad de LatamXO alrededor de una promesa simple —"Build fast. Your own app."—: no es una plantilla genérica, es una plataforma modular que cada cliente arma a su medida. El trabajo de marca tenía que sostener dos cosas a la vez: la seriedad técnica que un ecosistema financiero y blockchain exige, y la velocidad de un producto plug & play.
En vez de vender "una app", LatamXO ofrece un catálogo de soluciones que un cliente puede combinar: wallets, crypto chat, tickets NFC, tokenización de activos, y otras verticales como rewards, gaming y comunidad. Diseñé la sección de la web que comunica ese catálogo como un menú de módulos, no como una lista de features sueltas.
Puse el foco en que los distintos módulos se sintieran parte de un mismo sistema, aunque resolvieran cosas muy distintas entre sí: los mismos componentes, la misma jerarquía y el mismo vocabulario en las cuatro verticales que diseñé.
Diseñé un chat donde se puede enviar dinero, cripto o NFTs dentro de la misma conversación, sin salir de la app.
Resolví la wallet con balance multi-moneda (BTC, USDT, ARS) y exchange integrado, con las acciones principales siempre a un toque.
Diseñé los tickets de evento con código QR y NFC, pensados para reventa y verificación en la puerta.
Armé el módulo de inversión en activos reales tokenizados —como propiedades— con seguimiento de rentas y propiedad fraccionada.
La plataforma ya sirve de base para más de 120 proyectos, con más de 600M en transacciones on-chain procesadas y más de 100 apps desarrolladas sobre el mismo sistema modular —de tickets NFT para eventos deportivos a juegos y experiencias de fan engagement. El sistema de diseño y el catálogo de módulos son, en gran parte, lo que le permite a LatamXO prometer una velocidad de desarrollo muy superior a construir un producto blockchain desde cero.
Diseñar para un producto white-label cambia el criterio: no alcanza con que una pantalla funcione, tiene que seguir funcionando cuando otra marca le cambia el color, el logo y el nombre. Eso me obligó a decidir qué era estructura y qué era piel, y a resolver el sistema antes que cada pantalla.
También fue el proyecto donde más claro vi el valor de entrar antes en la conversación de producto. Definir qué verticales tenían sentido y qué debían compartir entre sí fue lo que evitó que el catálogo terminara siendo una suma de módulos sueltos.